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Cuánto tiempo toma aprender Hiragana y Katakana

2026/05/24

Director: Kotaro Muramoto
Principal of Nihongo Online School
In September 2019, he founded "Nihongo Online School". Since then, has been teaching Japanese online lessons, with a total of over 1,000 students.
He has designed an individualized curriculum based on student’s needs and study goal. And is conscious of making the classes speech-centered in order to improve students’ speaking skills.
The school asks students to submit homework assignments worth 2 hours per lesson to improve faster. By supporting students with these features, students are able to efficiently improve Japanese language skills.

Aprender un idioma desde cero siempre es un desafío, y cuando llegas a Japón, lo primero que te golpea es que los carteles, los menús y la vida entera están en símbolos que no entiendes. Si estás buscando cómo dominar el alfabeto japonés, te cuento que el tiempo que toma es algo que depende de cada persona, pero mi experiencia fue bastante intensa. Aquí te dejo mi propia historia sobre cómo logré memorizar los silabarios básicos, esperando que te sirva como inspiración.

El primer paso hacia el alfabeto japonés

Cuando decidí ponerme las pilas con el 日本語 (Nihongo – idioma japonés), me di cuenta de que no podía seguir huyendo de la lectura. Enfrentarse a los sistemas de escritura requiere un cambio de mentalidad cuático.

Entendiendo la estructura básica del idioma

El japonés no usa un solo abecedario como nosotros, sino tres sistemas distintos. El primer gran bloque de este alfabeto japonés está compuesto por el ひらがな (Hiragana – silabario para palabras japonesas) y el カタカナ (Katakana – silabario para palabras extranjeras). Entender que cada símbolo representa una sílaba y no una letra suelta es el primer clic que debes hacer en tu cabeza.

La decisión de abandonar el Romaji para siempre

El ローマ字 (Romaji – caracteres latinos) es el mayor enemigo del estudiante principiante. Es súper tentador leer cómo se pronuncia algo usando nuestras letras, pero la mejor forma de estudiar japonés es dejar totalmente de lado el romaji y obligarse a leer solo en japonés. Fue una decisión radical, pero necesaria.

Preparando los materiales: mi pizarra blanca

Me di cuenta de que escribir en papel me frustraba porque gastaba hojas a lo loco y me equivocaba a cada rato. La solución que mejor me apañó fue comprar una pizarra blanca grande. Con marcador en mano y un borrador, armé mi propia estación de 勉強 (Benkyou – estudio) en mi pieza.

El aislamiento necesario para concentrarse

Para que la técnica funcionara, necesité cero distracciones. Me encerré en mi habitación por una noche completa. Sin mentir, estuve desde las 10 PM hasta las 8 AM del día siguiente. Obviamente, paraba para ir al baño o comer algo, pero la concentración tenía que ser absoluta.

Mi propia guía de hiragana en una noche de encierro

No te voy a decir que fue fácil, pero esa trasnochada rindió frutos. Si buscas una guía de hiragana efectiva, te recomiendo la fuerza bruta de la repetición consciente.

La maratón de 10 PM a 8 AM

Fueron diez horas de estar parado frente a la pizarra. Borrar, escribir, borrar y escribir. Todo por horas. Al principio, la mano me dolía de tanto hacer trazos curvos que no estaba acostumbrado a hacer, pero la adrenalina de ver cómo iba memorizando las letras me mantenía despierto.

Siguiendo el orden de los trazos con tablas de internet

No empecé a lo loco. Primero, seguí el orden de la あいうえお (Aiueo – las cinco vocales japonesas) usando tablas que hay en internet para ver la dirección correcta de los trazos. Asegurarse de escribir el ひらがな (Hiragana) en el orden correcto desde el día uno te salva de adquirir malas mañas a futuro.

Dándole sentido a las letras con nombres reales

Copiar por copiar aburre rápido. Cuando ya tenía un manejo básico, empecé a escribir palabras con sentido, usando puro hiragana. Me puse a escribir una y otra vez los nombres de mi familia, de mis seres queridos e incluso el de mi esposa tailandesa adaptado a los sonidos japoneses. Escribir cosas que te importan hace que el cerebro retenga la información mucho más rápido.

Atacando las letras más difíciles sin piedad

Había símbolos que se me cruzaban, como la «nu» y la «me», o la «wa» y la «re». Si descubría una letra que me complicaba, buscaba más y más 単語 (Tango – vocabulario) que la usaran. Llenaba la pizarra completa solo con palabras que contuvieran ese carácter maldito hasta que mi mano lo dibujaba en automático.

Consolidando el aprendizaje en el celular

Luego de sobrevivir a esa noche épica, tenía las letras frescas en la memoria, pero necesitaba usarlas en la vida diaria para que no se me olvidaran. La tecnología fue mi mejor aliada.

Instalando el teclado japonés en el teléfono

Al día siguiente, instalé en mi celular el teclado japonés. Si vas a chatear o buscar cosas en internet, tienes que hacerlo en el idioma que estás aprendiendo. Fue un choque al principio, pero me obligó a no perder la práctica de lo que había aprendido en la pizarra.

Por qué el teclado QWERTY es un error

Cambié el teclado, pero no usé el QWERTY típico donde mediante sílabas latinas se escribe el japonés. Puse el puro y duro teclado japonés de 12 teclas, el フリック入力 (Furikku Nyuuryoku – teclado deslizable), donde uno desliza el dedo hacia arriba, abajo, izquierda o derecha para elegir la vocal.

Mejorando la fluidez de lectura y escritura

Usar este sistema deslizable me llevó a meter más los caracteres en mi cabeza y a escribir más fluido. Cada vez que quería buscar algo en YouTube o mandar un mensaje, tenía que visualizar el ひらがな (Hiragana) directamente, sin pasar por el español en mi mente.

Dominar el silabario en solo tres días

Entre la noche de encierro con la pizarra y el cambio estricto de teclado en el celular, el proceso fue súper rápido. Una vez dominado el hiragana, no me habrá tomado más de tres días sentirme totalmente cómodo leyéndolo. Fue un esfuerzo intenso pero corto.

Mi guía de katakana y el desafío del Kanji

Una vez que pasé el primer gran obstáculo, tocaba enfrentarse a las letras angulares. Al igual que con el primer silabario, armé mi propia guía de katakana mental.

Aplicando el método de la pizarra por segunda vez

Si algo funciona, no lo cambies. Hice exactamente lo mismo con el カタカナ (Katakana). Otra noche de pizarra, marcador y repetición constante. Como ya entendía la lógica de las sílabas, el proceso fue incluso menos agotador que la primera vez.

Practicando con cosas que me gustan

El katakana se usa principalmente para palabras extranjeras, así que aproveché de practicar con mis hobbies. Me la pasé escribiendo ニンテンドー (Nintendou – Nintendo) y los nombres de los videojuegos que me gustan. Es la mejor forma de conectar el estudio con el tiempo libre.

La regla de oro: cero letras occidentales

Una vez que tuve ambos silabarios en la cabeza, la regla fue estricta: si estaba estudiando o tomando apuntes, lo hacía 100% en japonés. Dejar atrás nuestro abecedario es doloroso los primeros días, pero es la única manera de que el ojo se acostumbre a leer de verdad.

El elefante en la habitación: ¿y los Kanjis?

Seguramente te estás preguntando: ¿Qué pasó con los 漢字 (Kanji – caracteres chinos)? Bueno, eso es otro tema totalmente distinto. Aprender esos símbolos requiere su propia metodología, mucha paciencia y no se logra en una sola noche de encierro. Pero dominar los silabarios básicos es la base obligatoria para poder empezar esa otra gran batalla.